Diciembre 2018: Reconectar lo disperso y lo caótico
En el principio no era el caos. Al menos en el principio social. Los primeros cazadores y recolectores usaban su conocimiento de la naturaleza y sus destrezas para obtener alimentación, seguridad, abrigo. Y ese conocimiento era comunicado entre familias y clanes. Tal cual hoy, pero ahora en una interconexión ya mundial. Sin embargo, algo ocurrió que ese conocimiento ya no llega a todos ni sirve a todos. Por un lado el conocimiento es producido por algunos seres humanos porque el saber se especializa debido a su permanente profundidad. Allí se forma una primera barrera, debido a la carencia de preparación de dueñas de casa, autoridades, estudiantes y todo el entramado social, para comprender qué se investiga y para qué. Se requiere educación y comunicación social. Y por otro, gran parte de los objetivos de investigación ya no son definidos por el colectivo o por sus sabios según necesidades fundamentales, sino por quienes financian la ciencia. Y el criterio no necesariamente respon...