Septiembre 1991: ¡No quiero nacer: allá afuera hace mucho frío!
¿Qué mejor ejemplo para entender nuestro tema que los chistes de bebés de "coco" Legrand? El padre llega con un amigo a la casa a las 3 de la mañana, despierta a la guagua y le pide que le haga un "viejito" al tío Alberto. El bebé no entiende nada, es despertado bruscamente, tiene a dos monstruos en frente, lo zamarrean y no lo dejan dormir. Es una típica situación en que se enfrentan dos lógicas: la adulta y la del niño pequeño. Por cierto que el bebé no razona diciendo "qué le pasa a éste viejo, ya llegó borracho de nuevo, por qué no fríe monos en otro lado". Tampoco su lógica es como en la película del niño recién nacido, que sale del vientre de su madre exclamando "¡métanme de nuevo, aquí afuera hace mucho frío!". Es diverso. Pero ¿cómo es realmente?, debe ser una pregunta que se hacen por años los científicos. Imagínese que a la Tierra llegan extraterrestres inteligentes, con un coeficiente intelectual de 400. Los racionamientos y...