Junio 2005: Y sin embargo... se mueve. El “fantasma” de un terremoto en Magallanes
Los sismos también afectan a esta región con temblores de casi 8 grados Richter. Los pocos movimientos telúricos conocidos en la zona han provocado un relajamiento en la prevención y en el registro y estudio de los temblores.
El 14 de agosto de 2003 un silencioso terremoto grado 7,8 en la escala Richter sacudió gran parte del océano, entre Cabo de Hornos y la Antártica. Silencioso porque no fue noticia y nadie se enteró en Magallanes. El sismo, de la misma magnitud del más conocido en la zona, de 1949, pasó inadvertido porque en la región no hay sismógrafos que capten estos movimientos terrestres.
La seria anécdota la contó el sismólogo y profesor del Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile y del Instituto de Física del Globo de Estrasburgo, Francia, Armando Cisternas, confirmando así la falta de información que posee Magallanes respecto a este tipo de eventos de la naturaleza. Falta de antecedentes que puede significar poca preparación de la comunidad para actuar ante un movimiento telúrico que es menos recurrente en esta zona, pero que suceden. En 1879 y 1949 ocurrieron dos terremotos de magnitudes tan fuertes como cualquier otro del norte de Chile.
Según la historia sismológica del país, los terremotos ocurren preferentemente en el norte, especialmente en la Región de Atacama. Incluso de los últimos 30 sismos sensibles en Chile, del 13 de abril al 8 de junio de 2005, ninguno fue en Magallanes, informa el Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile.
Es decir, los sismos son menos sentidos en Magallanes, por falta de instrumentos de medición o por inexistencia de habitantes que los informen. Pero ocurren, pequeños y grandes. Hasta ahora nadie ha podido establecer una periodicidad de los terremotos en el mundo, pero respecto a los de mayor magnitud que afectaron Punta Arenas habría una diferencia de 70 a 80 años entre ellos.
Ante esta situación hay hechos preocupantes, como la inexistencia de un sismógrafo, siendo Magallanes la única región del país que no lo posee; y la ausencia de especialistas sismólogos en Punta Arenas, lo que fue comprobado por La Prensa Austral y confirmado por la Oficina de Emergencias de la intendencia regional.
"Por ahora, un aspecto muy importante es seguir cumpliendo la norma sísmica en las construcciones, y no creer que porque en decenas de años no se produce un terremoto este nunca ocurrirá", dijo el especialista de la Universidad de Chile. Ya les ocurrió a unos arquitectos el mismo año 1949, cuando enviaron una carta a Santiago pidiendo que se declarara a Magallanes "zona libre de terremotos", siendo respondida por la naturaleza, 40 días después, con un terremoto que hizo ondular y vibrar a los magallánicos y sus construcciones.
Lo que sí está más claro es que la zona no será afectada por un maremoto, ya que no existen las profundidades marinas suficientes para que ello ocurra. Podría afectar sí las deshabitadas islas del oeste, pero en ningún caso las capitales provinciales. Sólo se puede producir oleajes fuertes en sitios localizados, preferentemente en el epicentro de un terremoto.
De placas y otras fallas
Chile está ubicado en una de las regiones sísmicamente más activas del mundo. Durante el período sísmico que se extiende desde el fin del siglo XVI hasta el presente, un sismo de magnitud 8 ha ocurrido en promedio cada 10 años. Prácticamente todos ellos han provocado pérdidas humanas y económicas considerables. Los niveles de vulnerabilidad y exposición debidos a los efectos de los sismos son, por ende, altos, informa el Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile.
En el caso de la Región de Magallanes, ésta se divide en dos zonas diferentes. Desde el paralelo 45° sur hasta el 53° sur (boca oeste del Estrecho de Magallanes, isla Riesco y sector norte de Tierra del Fuego) la parte oceánica de la Placa Antártica está siendo transportada bajo la Placa Sudamericana a una razón de 2 centímetros al año. La Placa de Nazca se introduce en la Sudamericana, de Arica a Puerto Montt, aproximadamente, 10 centímetros al año.
Y una segunda zona, desde el límite anterior hasta los 60° Sur (mitad exacta entre Cabo de Hornos y la Antártida), cuyos registros sísmicos indican que la sismicidad es baja. Aquí el movimiento tectónico es de 1 centímetro por año, pero de la Placa Escocia bajo la Placa Sudamericana.
Es decir, en esta región hay tres placas tectónicas en movimiento: la Sudamericana, la Antártica y la Escocia. El punto de roce entre las tres está ubicado en el Océano Pacífico, justo al frente de la salida oeste del Estrecho de Magallanes.
El profesional y sismólogo del Departamento de Geofísica Emilio Vera ha explicado que en Magallanes los sismos son de baja intensidad o de tipo local, por lo tanto alcanzan aproximadamente 4 grados en la Escala de Richter, sismos que en el norte del país son absolutamente normales y suceden todos los días. Esto se debe a que el movimiento de las placas Antártica y Escocia es menor y paralela -no frontal- respecto a la placa Sudamericana.
Única región con tres placas
Se ha podido determinar que la mayor actividad sísmica de la zona se registra a lo largo de la Falla de Magallanes, que separa las placas Sudamericana y Escocia, y en otra zona de fractura importante, ubicada mucho más al sur, en la región oceánica entre el Cabo de Hornos y la Antártida; que separa la Placa Escocia con la Placa Antártica. En esta falla se produjo el terremoto de 2003.
El sismólogo Armando Cisternas aclaró que la Placa de Escocia está situada al sur del continente sudamericano y está en permanente roce entre ambas en una línea o Falla de Magallanes. Esta línea parte en la boca oeste del Estrecho de Magallanes, sigue hacia el sureste y se separa del estrecho atravesando la isla Dawson, continúa por el seno Almirantazgo y el lago Fagnano, continúa por el sur de las islas Malvinas, y llega hasta las islas Sandwich, a casi 3 mil kilómetros al este de Punta Arenas. Esa es la línea norte de la Placa Escocia.
La placa es pequeña, ya que su trazo sur regresa desde las islas Sandwich, baja hacia el suroeste con dirección a la Antártida, atravesando las islas Orcadas del Sur y pasa justo por la mitad del paso Drake, entre Cabo de Hornos y la Antártida, para luego subir en dirección noroeste hasta unirse con su inicio en la entrada oeste del Estrecho de Magallanes.
Desde la isla Dawson hasta las Malvinas existe un roce principalmente paralelo que hace que los sismos se produzcan con menor intensidad y que los terremotos aparezcan cada mayor número de años, debido a que la energía que provoca un terremoto se acumula en mayor cantidad de tiempo.
Por supuesto, en 1878 nada sabían de las placas tectónicas los pocos habitantes de Punta Arenas; no mucho más conocían en 1949. Sin embargo, mientras la región no tenga el instrumental y el personal necesario para conocer los lugares sísmicos y su tipo de movimiento, las prevenciones se harán bajo supuestos y experiencias ajenas. La idea es que si mañana se informa de un terremoto ojalá que los datos, estudios, educación y prevenciones no permitan que alcance a ser una mala noticia.
Sismos en Magallanes: sobre los 7,5 grados
"Al igual que en el resto del país, un terremoto en Magallanes puede llegar a fracturar 70 kilómetros de largo, por lo que alcanzaría una magnitud superior a los 7 grados Richter", explicó el sismólogo y magallánico Armando Cisternas.
Así ocurrió el 2 de febrero de 1878 cuando la tierra sacudió a los primeros puntarenenses 12 días antes del inicio de la Guerra del Pacífico y soto 30 años después de la fundación de Punta Arenas. Fue grado 7 a 7,5 Richter y tuvo su epicentro en el estrecho de Magallanes. Los fundadores y sus hijos debieron haber pensado que, además de fría, la colonización sería bastante movida.
Sin embargo, sólo 61 años después, pasadas varias generaciones de magallánicos, se produjo otro terremoto importante en Punta Arenas. El 17 de diciembre de 1949 el temblor registró una intensidad de 7 a 8 grados en la Escala de Mercalli. Dejó tres muertos, 18 heridos y 225 damnificados. Según información desde Argentina, tuvo una magnitud de 7,8 Richter, con epicentro en isla Dawson.
El periódico El Magallanes informó en esa fecha que el terremoto se produjo a las 2,55 de la madrugada, momento en que cientos de personas salieron a las calles y muchas aguardaron toda la noche hasta el declive del fenómeno telúrico. Pero a las 11 horas hubo una réplica de similar intensidad que obligó a la suspensión inmediata de todos los servicios públicos y comerciales.
El aspecto de algunas viviendas era desolador, comparable al de un escenario bélico. Una comisión de técnicos estimó que el 10 por ciento de la población resultó con daños de mayor y menor gravedad en sus propiedades.
Además de estos temblores mayores, el 8 de marzo de 1944 se habían sentido en Punta Arenas dos temblores de regular intensidad. Otros sismos importantes ocurrieron el 30 de enero de 1950, entre Río Verde y Punta Arenas, grado 7 Richter, según registra el gobierno argentino.
El último sismo sensible para la población fue el 4 de octubre de 2004, en Puerto Natales. En septiembre de ese año se detectaron tres sismos, dos de ellos de 6 grados, uno de los cuales fue informado por La Prensa Austral el 7 de septiembre. Antes hubo otro el 30 de agosto.
Municipios: Planes no incluyen efecto sísmico
Las encargadas de confeccionar planes de contingencia o de acción en caso de catástrofes, como los terremotos, son las municipalidades, según explicó el director regional de Protección Civil y Emergencias, Luis Barría. En tanto, su oficina es la coordinadora regional de estos procedimientos.
Sin embargo, Barría no tiene la certeza de que todas las comunas tengan estos planes de contingencia y lo peor es que casi ninguna incluye el problema sísmico en estas planificaciones. Además, tampoco consideran la situación vulcanológica por no existir volcanes activos en la región. Pero un estudio realizado en 2003 y 2004 en la zona por la Universidad de Chile demostró que un porcentaje importante de los temblores (11 sismos) se produjo en el volcán Reclus.
En tanto, los colegios tienen sus Planes Integrales de Seguridad Escolar, que reemplazaron a los planes Dayse. Además de la coordinación de los estudiantes y profesores, son planes que deben involucrara la comunidad circundante.
En educación, la oficina regional sólo tiene la capacidad de realizar charlas a grupos de personas, pero no tiene presupuesto para realizar campañas informativas, sino sólo para actividades posteriores a una emergencia. Por ello la dirección regional les pide a las municipalidades que formen a sus habitantes.
Esa es la situación actual de la prevención y educación en la Región de Magallanes respecto de los temblores en esta región parte de un país inserto en una de las áreas donde se producen más terremotos en el mundo.
La oficina regional ya solicitó incluir el problema sísmico en los planes, informó Barría, y la Municipalidad de Punta Arenas estaría confeccionando señalética para indicar los lugares de inundabilidad por oleaje de terremoto, las vías de escape y las áreas de seguridad.
Respecto al registro de los movimientos telúricos, no existe sismógrafo, por lo que la única forma de conocer los temblores de la zona es por información subida a internet por una agencia de Estados Unidos que hace registros aleatorios vía satélite.
El director de Emergencias informó que existe un proyecto para instalar un sismógrafo, que cuesta unos 18 millones de pesos. "Pero el problema mayor es financiar un especialista que estudie los datos que recoja el instrumento y al personal que lo maneje y mantenga", aclaró. Espera que este año Magallanes cuente con el sismógrafo y se integre a la red nacional de información dirigida por la Universidad de Chile.
Escalas de Richter y Mercalli
La Escala de Richter da cuenta de la fuerza del movimiento, lo que está relacionado con la energía emanada durante el episodio.
Mientras, la de Mercalli mide los efectos que el temblor produjo en las personas y en todo el ambiente que las rodea, y sobre esa base clasifica los sismos en 12 niveles ascendentes en severidad.
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