Septiembre 2010: Sierra Velluda, el frágil glaciar regional afectado por El Niño

Hielos milenarios del Parque Nacional Laguna de La Laja.

Estudio de la Universidad de Concepción comprobó que algunas lenguas del glaciar han disminuido 90% en 46 años, en inédito trabajo que utilizó croquis del naturalista alemán Eduard Poeppig para realizar las comparaciones.


Que el cambio climático está afectando a los glaciares y hielos “eternos” de todo el mundo, qué duda cabe a estas alturas de la investigación universal, a lo que se agrega un posible retroceso propio de la era de post glaciación comenzada hace unos 10 mil años.

Sin embargo, el Glaciar Sierra Velluda del Parque Laguna de La Laja no sólo sufre estos efectos sino también los del fenómeno climático El Niño, es decir, de la disminución de las precipitaciones provocadas por este aumento de las temperaturas en el Océano Pacífico, cada vez más frecuente también por efectos del cambio climático. De echo, según la Política Nacional de Glaciares, de Conama, el retroceso y adelgazamiento detectado en Chile durante los últimos 30 años se ha acelerado y hasta duplicado en los últimos 10 años.

Esta especial fragilidad del Glaciar Sierra Velluda de la Región del Bío Bío, ubicado a 3 mil 865 metros sobre el nivel del mar, fue comprobada a través de un estudio que realizaron investigadores del Departamento de Geografía de la Universidad de Concepción, encabezado por Alfonso Fernández, actualmente en Estados Unidos realizando un doctorado en esta materia, fundamental en la cantidad de agua dulce por la que circula en el Río Laja. Por ello fue Edilia Jaque, coinvestigadora en este estudio, quien explicó sus alcances.

En la Región del Bío Bío existen un poco más de 30 glaciares, como el Sierra Velluda, el del Volcán Callaqui, en Alto Bío Bío; y el Nevados de Chillán, en Pinto. En un supuesto extrapolado de la investigación, todos ellos deben recibir un impacto importante producto de las lluvias, que en las alturas en que se encuentran caen en forma de nieve. Por ello, incluso en inviernos lluviosos, también logran recuperar su tamaño, aunque en períodos más largos la tendencia fuerte es a perder hielo. Pero la altura de los glaciares de Bío Bío es menor a los ubicados entre las regiones de Valparaíso y O´Higgins, razón por la que en esta zona hay unos 400 glaciares.

Esto ocurriría fundamentalmente por el efecto de El Niño y también por el clima que actualmente predomina en esta área de transición entre el Mediterráneo Templado de más al norte y el Húmedo Lluvioso del sur. “Estos cambios importantes en tan corto tiempo, como 40 años, es una situación alarmante”, expresó Edilia Jaque.

El estudio se efectuó analizando croquis de naturalistas que pasaron por el lugar, por ejemplo uno realizado por Eduard Poeppig en 1828, el que se comparó con fotografías tomadas expresamente. Además de analizar imágenes satelitales de otros años, actuales y modelos confeccionados en terreno. Allí se comprobó que en algunas lenguas del glaciar, los hielos han disminuido hasta en un 90% desde 1961 al 2007. Y el efecto no es sólo en la extensión del glaciar, sino también en su grosor.

Esta investigación es la primera de este tipo que se realiza en la Región del Bío Bío, con estudio de detalle y basado en peritajes altimétricos, siendo un aporte fundamental a la tarea nacional que se viene efectuando hace dos años y que pretende tener un mapa claro acerca de lo que ocurre con los glaciares de la Cordillera de Los Andes chilena.

Otro aspecto que espera investigarse a continuación, es conocer el impacto que provoca la situación arbórea cercana al Glaciar Sierra Velluda. Ello porque la cantidad y calidad del bosque nativo cercano tiene relación con la cantidad de humedad ambiental del área, además de que su desaparición permite una mayor accesibilidad humana al glaciar. Por ello, una posible disminución del bosque, que es lo que estaría ocurriendo, tendría este impacto negativo.

Pero la idea es ir más allá, puesto que este bosque está dentro del Parque Nacional Laguna de La Laja. Y si el bosque está disminuyendo es porque la protección estatal del mismo no está siendo suficiente, de allí la posibilidad incluso de solicitar cambios en la legislación para protegerlo mejor.

La preocupación ambiental por los glaciares está íntimamente relacionada con el acceso al agua. El propio informe de Conama señala que “los escenarios futuros de necesidad de agua muestran una situación restrictiva de disponibilidad de recursos hídricos en la mayor parte del país. Esta situación llama la atención sobre la necesidad de proteger las fuentes y reservas naturales de agua como son los glaciares, para asegurar el requerimiento de los ecosistemas, de las actividades económicas y las necesidades humanas básicas”.

El estudio de Fernández, Jaque y otros será próximamente publicado en la revista científica internacional Criósfera y presentado en un congreso sobre la materia a realizarse este año en Valdivia.


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