Marzo 2018: Los ciclos y segmentos como herramientas para la alerta de tsunamis

Los aportes del estudio según experto asesor del SHOA


Valparaíso. Determinar qué sectores del territorio nacional se verán afectados directamente por un tsunami, es uno de los principales objetivos que tiene el nuevo Sistema Integrado de Predicción y Alarma de Tsunamis (SIPAT), el cual ya se encuentra operativo dentro del Sistema Nacional de Alarma de Maremotos desde el 20 de mayo”.

Así informaba la prensa en junio de 2016 la aplicación de los nuevos conocimientos geológicos que permitieron mejorar el sistema de alerta temprana de tsunamis del Sistema Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada, más conocido como SHOA. Un ejemplo de avance científico y diálogo entre los mundos de la investigación y del Estado.

Quien lideró su aplicación fue el ingeniero civil y máster en ingeniería oceánica Patricio Catalán, director del Departamento de Obras Civiles de la Universidad Federico Santa María e integrante del Centro Nacional de Investigación para la Gestión Integrada de Desastres Naturales. Para ello se basaron en modelaciones de tsunamis provocados por los terremotos de 1960, 1985, 2010, 2014 y 2015. Conversamos con él para saber más de este sistema y cuál puede ser el aporte de CYCLOS al mismo.

-¿En qué consiste el actual sistema de alerta de tsunami y cómo superó o avanzó respecto de lo que había antes de 2010?

“Es un trabajo de un gran equipo humano del cual he tenido la fortuna de dirigir. El principal avance es que previo a este sistema la decisión era fundamentalmente basada en juicio experto, ya que no estaba implementado un sistema con fundamento científico técnico que permitiera una estimación con base en datos del tsunami mismo. Por lo tanto, sólo se usaba la información del sismo, con una decisión uniforme a nivel de país.

“SIPAT usa información sísmica para consultar un catálogo grande de escenarios de tsunami pre calculados, para determinar un conjunto de escenarios. De éstos hemos estimado cuál es su comportamiento en la costa, por lo que podemos obtener la envolvente para así determinar rápidamente el peligro a lo largo de Chile. Dado que ahora el análisis se basa en información técnica que responde tanto al sismo, al tsunami y a las características de la costa, es posible discriminar geográficamente el evento y así ONEMI puede determinar procesos de evacuación sectorizados. A modo de ejemplo, en el terremoto de Illapel, cuando el sistema existía pero estaba en marcha blanca, se evacuó 1 millón de personas. Para Melinka en 2016, con el sistema andando, se evacuaron sólo 15 mil, y la mayoría del país no tuvo que reaccionar.

-¿Cuál es el aporte o el adelanto a lo existente en SIPAT que puede entregar la investigación de CYCLOS?

“En la medida que se pueda identificar bien las características sismogénicas e, idealmente, su segmentación espacial y temporal, sería posible contar con una mejor estimación del peligro por tsunami. Desde el punto de vista de los sistemas de alerta esto significa una mejor definición de los catálogos de sismos que componen el sistema, pero principalmente el avance más significativo sería en una mejor caracterización de las zonas de inundación. Al respecto, desde la perspectiva de la vida humana, se podría contar con mejores escenarios de máximo peligro. Pero fundamentalmente nos permitiría una mejor caracterización para otros fines, como por ejemplo infraestructura, ya que permitiría estimar períodos de retorno y definir umbrales de diseño. Hoy la incertidumbre que hay es tan alta que no es posible contar con un análisis preciso para la infraestructura.

-¿En qué habrá que seguir profundizando para mejorar el sistema de alerta, considerando que tiene otros factores de análisis como mareas, topografía costera, batimetría, avance de las olas en la costa, etc.?

“Hasta ahora el sistema no considera la inundación en las ciudades, debido al altísimo costo computacional que involucra. Además, aún se usa información sísmica de bajo orden (magnitud y ubicación hipocentral). La ciencia ha avanzado muchísimo en la obtención de soluciones de falla finita en tiempos cortos, lo que permitiría acercar los escenarios predichos a ls situación real, al menos conceptualmente. Sin embargo, la incertidumbre asociada es muy alta y se debe buscar la forma de contar con un sistema que la considere. Nosotros hemos creado SIPAT de manera modular, por lo que nuevos desarrollos científicos se pueden incorporar de manera sencilla tanto en el sistema como en el flujo operacional. Sin embargo, aún cuando es tentador pensar que podemos caracterizar el tsunami al centímetro, debemos siempre tomar las precauciones que mantengan un rango de seguridad adecuado para las personas”.


Algarrobo 2011

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