Marzo 2018: ¿Puede un terremoto hacer “click” bajo un volcán?

Estudio analizó relación entre erupción en Cordón del Caulle y sismo de 2010


No por azar la Cordillera de los Andes y sus volcanes están ubicados en el lugar y en una forma determinadas, sino por razones geológicas explicadas en gran parte por la subducción de placas tectónicas; en tanto, la erupción volcánica propiamente dicha posee mecanismos comprobados y aceptados que se basan en la presión de fluidos, pero otros no tanto como la activación por terremotos. O mejor dicho, por cambios en la misma estructura geológica que le dio origen.

Esta posibilidad mantiene constructivamente dividida a la comunidad científica mundial respecto de si la estructura geológica tiene o no incidencia en las erupciones volcánicas. Así por ejemplo, existen casos conocidos de potencial relación entre terremotos y erupciones volcánicas, siendo los primeros expresión de cambios explícitos en la estructura geológica. La erupción en el Complejo Volcánico Puyehue - Cordón Caulle ocurrida 36 horas después del terremoto de Valdivia en 1960 o la erupción que dio nacimiento al Volcán Nuevo en el Complejo Nevados de Chillán, el mismo día del terremoto de Valparaíso de 1906, por ejemplo; aunque en este último caso más difícil de relacionarlos por su lejanía. E incluso la erupción en el mismo Cordón Caulle casi al año y medio después del terremoto de 2010; más separados en el tiempo, pero que geológicamente es un suspiro.

Y es precisamente esta última potencial relación la que se estudió en la investigación “Posible control geológico estructural sobre la erupción 2011 de Puyehue-Cordón Caulle determinado por InSAR, GPS y sismicidad”, desarrollada por seis científicos, entre los que se contó a Andrés Tassara Oddo, doctor en geofísica del Departamento Ciencias de la Tierra de la Universidad de Concepción.

“Aunque hay variados estudios respecto de la potencial relación entre la estructura geológica y las erupciones volcánicas, la diferencia en esta investigación fue generar un modelo numérico que representa la deformación y que demuestra que es muy factible que en la erupcion se movió la estructura que controla la localización del Complejo Puyehue - Cordón Caulle”, explicó Tassara, lo que a su vez incidió en forma importante en que se produjera la erupción de gases y lavas. Es decir, es un punto a favor para la hipótesis que supone una importante relación entre estructura y erupción en determinados volcanes y/o complejos volcánicos, además por supuesto de las necesarias presiones en la cámara magmática para que el evento ocurra.

Aunque las pruebas de ello son especializadas y complejas, se puede señalar, por ejemplo, que en ellas contribuyeron el análisis de datos del Radar de Apertura Interferométrica de Satélite (InSar), que emitió ondas en 2011 mostrando una gran deformación en el momento de la erupción y después de ella en un alineamiento Nor Este – Sur Este, similar a la orientación del complejo volcánico.

Además, explicó Tassara, el Cordón del Caulle tuvo una erupción con mucho sílice, lo que demuestra una evolución larga de los magmas en la cámara, lo que los hace muy viscosos y difícil de eruptar. Y justamente “las estructuras geológicas habrían ayudado a movilizar el magma y generar conductos para ello”.

Para llegar a esas conclusiones se analizó los depósitos de lava y tefra de la erupción para determinar las propiedades del magma y sus condiciones previas a la erupción. Ello permitió determinar que el magma provenía de tres cuerpos magmáticos distintos, que podrían ser “estructuralmente controlados por la compleja asociación espacial entre el Complejo orientado al NorOeste y la Falla Liquiñe - Ofqui”. Además, señala la investigación, resultados petrológicos analíticos y experimentales sugieren que la combinación de erupciones efusivas de lava y explosivas de gases o rocas, que tuvo el Complejo, “fue probablemente alimentada por un “dique” que permite la erupción simultánea”. Siendo el dique un conducto vertical que permite la conexión entre cámaras magmáticas o entre una de ellas y una chimenea del volcán, por ejemplo.

Sin embargo, esta no es la primera vez que se hacen estas relaciones de los diversos análisis. La única erupción previa bien documentada, con alto sílice y con explosiones y efusiones, ocurrió en 2008 en la erupción del hasta entonces dormido Volcán Chaitén, la que también habría sido controlada o activada por estructuras geológicas.


Entre viscosidades y explosiones

El tipo de erupción volcánica dependerá más o menos de las características del propio complejo o volcán, siendo ésta explosiva o efusiva. Las primeras demuestran una mayor resistencia previa a la salida del magma, generalmente debido a la misma composición de la futura lava, lo que la hace más viscosa, es decir, menos fluida. En cambio, cuando la erupción es más bien efusiva, se trata de magmas que salen con mayor facilidad debido a que son menos viscosas, lo que depende de su composición. Entre ambos extremos hay múltiples combinaciones, además de otros factores que reducen u aumentan estas condiciones extremas.

La erupción del Complejo Volcánico Puyehue – Cordón del Caulle comenzó explosivamente el 4 de junio de 2011, después de 2 meses de sismicidad superficial; durante la cual hubo una fase más intensa que duró unas 72 horas. Luego de que esta explosividad fuera disminuyendo poco a poco, el 15 de junio comenzó una etapa efusiva con altas tasas de emisión de lava. ¿Es esto posible si se trata de un mismo complejo volcánico, que tenga magmas o condiciones de alta explosividad y simultáneamente de efusividad profusa? Así es, pues los volcanes no siempre tienen una sola cámara magmática, pudiendo cada una de ellas contener magmas de composición distinta y habiendo las condiciones geológicas para que ambas salgan en forma casi simultánea. También puede ocurrir que este intervalo entre explosividad y efusividad sea de meses e, incluso años.

De hecho, en el caso del Complejo Volcánico Puyehue - Cordón del Caulle se trata de un centro activo que desde el Pleistoceno Medio ha tenido erupciones de magmas desde basaltos (fluidos y de baja cantidad de sílice) hasta riolitos (viscosos con mayor contenido de sílice). O sea, posee una historia bastante larga de esta combinación de erupciones.


Volcán Quetrupillán desde Lago Calafquén, 2012

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