Septiembre 2024: Máximo Glacial en la Patagonia habría ocurrido 14 mil años antes que en el Hemisferio Norte y la Antártica
Investigación con modelación geofísica basada en registros paleoclimáticos.
Son autores del trabajo geofísicos titulados en la Universidad de Concepción
y académico de la misma casa de estudios.
Durante el Último Máximo Glacial,
que ocurrió hace unos 21 mil años, el Hemisferio Sur experimentó un escenario
climático que aún desafía a la ciencia.
Mientras América del Norte y
Europa se encontraban bajo vastas capas de hielo, en el extremo sur de
Sudamérica la Capa de Hielo Patagónica se asentaba a lo largo de la Cordillera
de los Andes. Sin embargo, la expansión y el retroceso de esta capa de hielo no
habrían ocurrido al mismo tiempo que en el Hemisferio Norte, o incluso respecto
de la Antártica, sino hace 35 mil años.
Los modelos paleoclimáticos
actuales enfrentan dificultades para reproducir las condiciones climáticas
reales de la Capa de Hielo Patagónica durante el Último Máximo Glacial, lo que
ha generado un debate sobre la precisión de los modelos para representar la
variabilidad climática en el Hemisferio Sur y particularmente en la Patagonia.
Un estudio reciente, que combina
simulaciones numéricas y modelos paleoclimáticos, permitió modelar la extensión
del hielo y las condiciones atmosféricas en la región patagónica. Se trata del
trabajo expuesto en el artículo científico “Dinámica climática y de la capa de
hielo en la Patagonia a lo largo de los estadios isotópicos marinos 2 y 3”.
“El objetivo fue entender cómo
era el clima en Patagonia durante el último máximo glacial global”, explicó el
geofísico Andrés Castillo Llarena, autor del trabajo, integrante del Centro de
Ciencias Ambientales Marinas y Facultad de Geociencias, de la Universidad de
Bremen, quien realizó la investigación junto al geofísico Franco Retamal Ramírez,
quien hoy cursa un doctorado en el Departamento de Geografía Física de la
Universidad de Estocolmo. Ambos titulados de geofísicos en la Universidad de
Concepción.
“La idea era conocer cómo habrían
sido las condiciones dinámicas del hielo, pero también atmosféricas. Para eso utilizamos
datos de muchos científicos para entender cómo eran las temperaturas y las
precipitaciones durante el último máximo glaciar global, hace 21 mil y 35 mil
años. Esta información es crucial para luego combinarla con modelos numéricos
para entender la variabilidad de las masas de hielo”, explicó Castillo.
Los resultados de las
simulaciones indicaron que la extensión del hielo dependía en gran medida de la
temperatura del aire cercana a la superficie y que muchos modelos
paleoclimáticos subestiman la cobertura de hielo en el norte de Patagonia. Castillo
señaló que los proxies o muestras climáticas utilizados en el estudio,
especialmente aquellos basados en evidencias de Antártica, parecen estar
desacoplados de los tiempos que ocurrieron en Patagonia. Esta discrepancia
refuerza la idea de que los registros locales son fundamentales para el estudio
paleoclimático de Patagonia.
Entre las preguntas que surgen de
esta investigación, en la que también es coautor el académico de Geofísica UdeC
Martín Jacques, destacan las posibles razones detrás de la asincronía entre
hemisferios. Los científicos sugieren que factores como las retroalimentaciones
climáticas y las teleconexiones pudieron haber desempeñado un papel crucial.

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