Diciembre 2024: Estudian microorganismos en la piel de especies marinas para saber cómo les afecta el cambio climático
Un equipo multidisciplinario liderado por la Fundación CEQUA trabaja para desentrañar los misterios de la comunidad de microorganismos de la piel de especies marinas que habitan la Región de Magallanes y la Antártica. El proyecto busca analizar cómo los microorganismos asociados a la piel de ballenas jorobadas, pingüinos, lobos marinos, algas y otras especies, responden a los efectos del cambio climático y al aumento de la radiación ultravioleta.
La iniciativa, financiada por la
Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, combina técnicas para
relacionar las condiciones del medio ambiente con los cambios observados en la
microbiota o bacterias de estas especies en estudio. El microbioma o comunidad
de microorganismos actúa como un indicador de la salud del ecosistema y su
capacidad de adaptación.
La microbiota es la totalidad de
los microbios que habitan dentro y fuera del organismo, el cual se compone de
bacterias, virus y hongos. En tanto, el microbioma es el conjunto de genes que
tiene un microbio, por lo que los existentes en la piel juegan un papel
fundamental en la respuesta de las especies ante los cambios de temperatura,
oxigenación, salinidad, pH y radiación ultravioleta en un ecosistema en estudio.
Los aportes del proyecto son
varios desde el punto de vista científico, al integrar simultáneamente varias especies
dentro de un ecosistema, que no ha sido realizado hasta la fecha en ningún
lugar del mundo. En esta ocasión se realizará el estudio desde el Área Marina
Protegida Francisco Coloane, en Magallanes, hasta aguas más abiertas frente a
la Antártica.
Entre las diversas aristas del
proyecto está el aporte del doctor en oceanografía Andrés Sepúlveda Allende,
académico del Departamento de Geofísica de la Universidad de Concepción y
experto en modelación oceanográfica. Sepúlveda realiza el análisis de datos obtenidos
de estaciones meteorológicas y sensores oceanográficos instalados en la zona
estudiada. Estas herramientas permiten monitorear variables como temperatura,
salinidad y contenido de nutrientes en las aguas del Estrecho de Magallanes,
información que resulta esencial para interpretar los efectos del cambio
climático en los ecosistemas marinos.
El proyecto cuenta con la
participación de expertos de distintas partes del mundo, incluyendo a la Dra.
Valeria Souza Saldívar, de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien
lidera la investigación. La colaboración con instituciones internacionales y la
integración de estudiantes de pregrado y postgrado subrayan la importancia de
este esfuerzo colectivo para abordar problemas globales desde un laboratorio viviente
en el extremo sur del planeta.
Con una duración prevista de
cinco años, este estudio no sólo contribuirá al conocimiento científico sobre
el microbioma marino, sino que también fortalecerá las capacidades locales de
investigación. Fundación CEQUA, con casi dos décadas de experiencia, ya cuenta
con un robusto conocimiento sobre las dinámicas poblacionales de ballenas,
centollas y otros organismos.
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